Nos une también la convicción de que los proyectos que tienen un propósito, son los más importantes. Aquellos que transforman. Los que pueden cambiar la realidad de las personas
Nos une nuestra condición de ser naturalmente solidarios. La determinación de no permanecer indiferentes ante la necesidad de los demás.
Y de esta unión nace el Instituto de Alta Complejidad Cardiológico Oncológico. Una obra única para la región, con la infraestructura y los recursos para erigirse como polo del desarrollo científico, tecnológico y de servicios.
Nos une la oportunidad histórica de ser parte de un proyecto extraordinario. Una obra que será motivo de orgullo para toda nuestra sociedad.























